LE MONDE diplomatique - edición española



Declaración Británica durante la toma de Bagdad (marzo de 1917)

 

“[...] Nuestras operaciones tienen como objetivo vencer al enemigo y expulsarlo de estos territorios. Para cumplir con esta misión, he sido investido con una autoridad absoluta y suprema sobre todas las regiones donde operan las fuerzas británicas. Pero nuestros ejércitos no han llegado a sus ciudades y a sus campos como conquistadores o enemigos, sino como libertadores.

“ [...] El deseo, no solamente de mi rey y de sus súbditos, sino también de las grandes potencias con las cuales se ha aliado, es que puedan prosperar, como en el pasado, cuando sus tierras ofrecían al mundo la literatura, la ciencia y las artes, y Bagdad era una de las maravillas del mundo.

Entre su pueblo y los dominios de mi rey, existió una estrecha comunidad de intereses [...] Los alemanes y los turcos, que han expoliado a su pueblo, han convertido a Bagdad, desde hace veinte años, en un centro desde donde atacan a la potencia británica y a los aliados de los británicos en Persia y Arabia. En consecuencia, el gobierno británico no puede permanecer indiferente a lo que pasa en su país, actualmente y en el futuro, porque, teniendo en cuenta los intereses del pueblo británico y de sus aliados, el gobierno británico no puede correr el riesgo de ver cómo se repite en Bagdad lo que hicieron los turcos y los alemanes durante la guerra. Pero se comprometerá en esta dirección, en la unidad y la concordia.

Reunión del Eastern Committee (5 de diciembre de 1918)

Lord Curzon: “[...] ¿No debemos jugar la carta de la política de autodeterminación por lo que vale? [...] Tal vez me siento implicado en esta cuestión, tal vez tiendo a darle mucha importancia a la autodeterminación, porque creo que la gran mayoría de la gente se autodeterminará en favor de nosotros. [...] Mi última observación será que al haber sido la autodeterminación instituida como principio, si no podemos librarnos de nuestras dificultades de otra manera, debemos jugar la carta de la autodeterminación por lo que vale, en todas partes donde nos encontremos en dificultades con los franceses, los árabes o quien sea, y dejar que las cuestiones se resuelvan según este último argumento, sabiendo en el fondo de nuestros corazones que probablemente obtendremos un provecho mayor que los demás. [...]”

Coronel Lawrence: “Se habló mucho de autodeterminación. Pienso que en muchos aspectos es una idea insensata. Podemos permitirle a la gente que combatió con nosotros autodeterminarse libremente. Pero gente como los árabes de la Mesopotamia, que combatieron en contra de nosotros, no merece para nada que le concedamos la autodeterminación. Sin duda, la situación se modificará eternamente.”

Balfour: “Es el privilegio de los conquistadores.”

 

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